Era un día intranquilo, como siempre los
dioses se reunieron en una asamblea para discutir el problema principal de la
tierra: La insolencia de los humanos al creer que son superiores a los dioses.
En esa asamblea se reunieron los dioses Akemi Daichi (Dios de la luz y la
oscuridad), Ryuu Takeshi (Dios de la vida y la muerte) y Suki Takako (Diosa de
la naturaleza y las aguas), estaban sentados cada uno en su lugar, cuando de
repente Takeshi se levantó enfurecido de su pedestal y en tono fuerte y agresivo
dijo:
- Ya
no podemos aguantar más la ignorancia de estos humanos. -
- ¿Qué
podemos hacer? No podemos interferir libremente en sus vidas. – Respondió Takako con una expresión de fastidio en su rostro.
-
Tal vez… - Dijo Daichi levantándose de su pedestal. – Si enviamos a alguien para
que “resuelva” ese problema, nosotros estaríamos en paz y todo volverá a ser
como debía ser desde un principio: Los hombres adorando a los dioses. –
-
Perfecto. – Dijo sarcásticamente Takeshi - ¿A quién mandaremos? Según tu claro. –
-
Yo tengo a la persona indicada. – Y con eso, Daichi salió de la asamblea con un
aire imponente.
Y este es el prologo de la nueva historia que estoy haciendo, si les llama la atención no duden en decirmelo y si quieren participar en esta historia solo tienen que contactarme ^^
Y con eso termino.
~Anamaria Darkness~